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CRIMEN CONTRA HUMANIDAD.danos por vacunas y otros.

 1 - Las vacunas, autismo, t. de rett, leucodistrofia, la muerte súbita y etc.
 Doscientos años después de la implantación de la vacuna, corrientes críticas y detractores de esta práctica universal siguen cuestionándose si la interferencia sistemática en el sistema inmunitario puede comportar alteraciones en su respuesta inmunológica normal.
Las enfermedades no se han erradicado por las vacunas, ha sido fundamentalmente, debido a importantes mejoras a escala socio-sanitaria, medioambiental, económica y cultural.
Es su seguridad la que conduce al desasosiego e, incluso la que crea alarma social. Pero determinar con exactitud qué procesos patológicos son provocados por las vacunas y cuáles no lo son no es tan simple como cabría esperar.
Las principales enfermedades atribuidas a la vacunación son el autismo, el síndrome de muerte súbita del lactante, la disfunción inmunitaria, la diabetes, los trastornos neurológicos (convulsiones, lesiones cerebrales, trastornos del aprendizaje, trastorno por déficit de atención, comportamiento antisocial) y las enfermedades raras degenerativas.
Lo más llamativo del autismo es que su aparición, ocurre en la época en que se les administra las vacunas. Muchos padres, a partir de serle suministrada la vacuna MMR a sus hijos, observan, trastornos de conducta, perturbación del lenguaje, retroceso en sus destrezas y todo esto empieza a manifestarse a las 4 semanas posteriores a la aplicación de la primera dosis de esta vacuna.
La relación con las vacunaciones, en especial la MMR no ofrece ninguna duda para los investigadores independientes, mientras las autoridades sanitarias optan por ignorar el problema o atenerse a investigaciones interesadas auspiciadas por los laboratorios, que descalifican esta relación.
La política de vacunaciones está motivada por el afán de lucro. La tesis general es que los fabricantes de vacunas tienen enormes ganancias, con las que influyen en las recomendaciones a favor de la vacunación de toda la población y promueven la ocultación de los efectos adversos.
Acción de inhibidores: Si a un sistema enzimático se añaden sustratos no naturales que impidan la actividad propia de la enzima, se dice que el sistema ha sido inhibido, y el sustrato usado con estos fines se denomina inhibidor.
Muchos inhibidores (vacunas) son agentes que desnaturalizan a las enzimas, ya que éstas son moléculas proteínicas, susceptibles a una diversidad de agentes, especialmente químicos. A menudo estos agentes que impiden la actividad enzimática actúan sobre casi todas las enzimas, lo que demuestra que su acción no es específica, sino que afectan a toda molécula proteínica.
Las enzimas pueden ser inhibidas por diversos compuestos, especialmente los que presentan una estructura parecida al sustrato natural. Esta inhibición se denomina metabolitos, sustancias parecidas a aquéllos, y que impiden su aprovechamiento y utilización; en general, se trata de sustancias que compiten, a nivel enzimático, en vista de su parecido estructural, con los metabolitos naturales.
Los metabolitos se acumulan, y esto da lugar a la aparición de edema mitocondrial y degeneración progresiva.
EFECTO DEL pH SOBRE LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA
Efecto Del pH Sobre La Actividad Enzimática: El pH no afecta la actividad enzimática directamente sino que modifica la concentración de protones. Los protones además de alterar la estructura de la enzima y el substrato, pueden participar también en la reacción como substrato o producto. En esos casos, la concentración de protones afecta directamente la velocidad de la reacción.
Cualquier cambio brusco de pH, sabiendo que las enzimas son proteínas, puede alterar el carácter iónico de los grupos amino y carboxilo en la superficie proteica, afectando así las propiedades catalíticas de una enzima. A pH alto o bajo se puede producir la desnaturalización de la enzima y en consecuencia su inactivación.
Normalmente los enzimas actúan a pH cercanos al neutro, en torno a entre 5 y 8.
Así pues, la actividad de una enzima está restringida a un intervalo de estabilidad. Si por ejemplo, tenemos una enzima cuyo intervalo de estabilidad está situado a pH entre 5 y 8, quiere decir que en ese intervalo la enzima funcionará “a pleno rendimiento” o cercano al máximo. Si el PH se modifica y se coloca un poco por encima o por debajo del intervalo indicado con anterioridad, la enzima se inactivará de forma reversible, es decir, funcionará muy poco pero si se vuelve a modificar el pH y se coloca de nuevo en torno a 5 y 8, la enzima volverá a funcionar “a pleno rendimiento”.
Por último, si el pH se ha modificado a pH lejanos por debajo de 5 o por encima de 8 (por ejemplo 3 o 10), la enzima se inactiva irreversiblemente y no volverá a tener actividad aunque lo coloquemos al pH óptimo. Esto es debido a que en este último caso, la enzima ha cambiado de estructura y se ha desnaturalizado, mientras que en el caso anterior, colocando la enzima a pH algo mayor o algo por debajo de 8 y 5, tan solo se han dado cambios en el estado de ionización de los grupos disociables del centro activo de al enzima.
Este hecho se utiliza en alimentos en los que interesa favorecer o inhibir la actividad enzimática. El pH óptimo o de máxima actividad de estas enzimas se encuentra en torno a 6,5 por lo que si se rebaja el pH a 3 con un acidulante, se inactiva dicha enzima cuya actividad es indeseable. Si nos fijamos en los etiquetados de los alimentos, seguro que encontramos algún acidulante como por ejemplo el ácido cítrico, que es utilizado con este fin.
Mutaciones inducidas: son aquellas provocadas por previa alteración experimental del ADN, bien sea directa o indirectamente, por agentes físicos o químicos denominados mutágenos.
La mutación inhibidora de la vacuna, por sí misma disminuye la funcionalidad de la mitocondria, debido a que, aparte de su capacidad supresora, introduce errores de lectura en los ADN mitocondriales normales.
Las mutaciones son, en sentido estricto, defectos genéticos puntuales, es decir, alteraciones moleculares del material genético, la unidad más pequeña de una mutación el mutón, es un nucleótido. Las mutaciones tienen por consecuencia alteraciones de enzimas y otras proteínas y pueden carecer de manifestaciones patológicas (mutaciones mudas). Cuando no son mudas de regla tienen efectos múltiples.
Las enfermedades originadas por daños en el genoma mitocondrial tienen en común el estar producidas por una deficiencia en la biosíntesis de ATP, ya que toda la información que contiene este ADN está dirigida a la síntesis de proteínas. Las manifestaciones de estas enfermedades son muy variadas y pueden afectar a todos los órganos y tejidos, ya que la síntesis de ATP se produce en todos ellos. Estas pueden presentar una serie de aspectos clínicos, morfológicos y bioquímicos muy concretos que dan lugar a síndromes. La disfunción mitocondrial también puede contribuir al autismo.
Trastorno de espectro autista, si hay que incluir en esta denominación el autismo, podíamos estar hablando de una enfermedad mitocondrial, como la mayoría de las enfermedades “raras”; trastorno de Rett, trastorno de Asperget, etc.
Todos los indicios apuntan a fallas en el ADN mitocondrial, cuyo origen puede ser causado por los sustratos inhibidores administrados por las vacunas.
Los investigadores dicen que no existen pruebas de una asociación causal entre la vacuna y el autismo o los trastornos. 
 

Las causas del autismo
Mientras que las causas del autismo no se conocen a fondo, los científicos sí conocen que el autismo no es causado por falta de los padres u otros factores sociales. Es un trastorno biológico que parece estar asociado con anormalidades sutiles del desarrollo en estructuras o funciones específicas del cerebro. Los estudios sugieren que en la mayoría de los casos, múltiples genes contribuyen a este trastorno. Los pocos genes que han estado implicados hasta ahora, solo juegan un papel contribuyente en la causa.
Las vacunaciones sistemáticas son presentadas como uno de los logros más importantes de la medicina preventiva. Esta idea ha calado profundamente entre la población contribuyendo a la génesis del llamado “mito vacunal”, es decir, la creencia de que las epidemias han desaparecido o han sido controladas gracias a las vacunaciones y de que estas apenas tienen efectos adversos, pero existen suficientes indicios que hacen pensar que las vacunaciones pueden estar en la base del incremento de enfermedades.
Los fabricantes de vacunas, el Centro de Control de Enfermedades, la FDA (US Food and Drug Administration), y varias asociaciones médicas, han fallado en su obligación de proteger a nuestros niños. En lugar de reconocer su papel en la creación del catastrófico e inmenso incremento en el Autismo, estas organizaciones han recurrido a la negación y a la ofuscación. Se exponen a perder su credibilidad.
La Sociedad Médica se ha esforzado por trivializar la sólida y apremiante evidencia de culpa que tienen las imperfectas políticas de vacunación como raíz de esta epidemia. Existen muchas líneas consistentes de evidencia que implican las vacunaciones, y no existe ninguna otra hipótesis alternativa que sea, ni de una forma marginal, creíble.
Miles de padres aportan y demuestran con videos que ellos mismos han grabado, que sus niños eran normales y respondían bien hasta antes de una reacción adversa a una vacuna. (El Instituto de Investigaciones de Autismo ha monitoreado las reacciones a vacunas relacionadas con el autismo desde 1967).
El mercurio, uno de los elementos conocidos más tóxicos, se utiliza como preservativo en muchas vacunas, Algunos infantes reciben una dosis 125 veces más alta inyectado a su torrente sanguíneo, que el máximo permitido en un solo día de vacunaciones múltiples. Los Estados Unidos, han prohibido todo mercurio de las vacunas en 1992.
Existen numerosos estudios científicos que muestran las notables diferencias encontradas en pruebas clínicas de laboratorio en sangre, orina y en biopsias que comparan los niños autistas con niños normales.
Dichos hallazgos que señalan directamente a las vacunas como causa de estas diferencias entre los grupos, los pasan por alto convenientemente los que intentan ocultar la fuerte conexión entre la epidemia de autismo y el uso excesivo de vacunaciones peligrosas.
“Sentencia favorable al demandante en un caso de Vacunas-Autismo en Estados Unidos:
Tras años de negar la evidencia de la relación entre las vacunas y el espectacular aumento de casos de desorden autista (ASD), el Gobierno de USA ha reconocido un caso de vacuna-autismo en el Tribunal de Demandas Federales”.
Las vacunas siempre causarán mutaciones, daños mitocondriales
Una vacuna para cualquier enfermedad puede empezar cualquier otra enfermedad a través de una mutación.
La interferencia de las vacunas en el funcionamiento de las mitocondrias tiene graves consecuencias, las células sufren un déficit de energía y al trastocar los mecanismos de oxigenación puede aparecer la enfermedad.
Las reacciones adversas de las vacunas no pueden relacionarse con una sola patología, puesto que cada persona, tiene distinta predisposición genética hereditaria a padecer una específica enfermedad (talón de Aquiles). Por este motivo, casi nunca se puede demostrar “causa efecto”.
El enigma del autismo sigue sin resolverse, mientras que los casos continúan aumentando exponencialmente constituyendo un verdadero brote epidémico cuya solución aún no se vislumbra.
Los tratamientos oficiales siguen presentando resultados inconstantes y la rehabilitación de un niño autista es todavía una utopía.
Si la enfermedad puede estar causada por errores en el ADN mitocondrial producidos, en parte, por los agentes inhibidores de las vacunas. Sería muy importante la difusión entre las asociaciones de padres de niños autistas para el conocimiento cabal de las posibilidades terapéuticas.
Las mitocondrias constituyen la fuente energética de las células, ya que mediante el proceso de fosforilación oxidativa producen trifosfato de adenosina (ATP), que es la forma estable de almacenamiento de energía que puede utilizar la célula para llevar a cabo las actividades que la requieren.
Las mitocondrias son orgánulos que se encuentran presentes en la gran mayoría de las células eucariontes y que tienen una participación fundamental en el metabolismo celular. Además de producir ATP mediante la fosforilación oxidativa, se relacionan con procesos de muerte celular, y con diversas patologías. Se les atribuyen nuevas y muy variadas responsabilidades, las fallas de su ADN explican la aparición de raras enfermedades, hay una serie de acciones que nadie, hasta hace poco tiempo, se podría haber imaginado que fueran responsabilidad de las mitocondrias.
Las mitocondrias se deterioran como consecuencia de la acumulación de mutaciones. Cuando el ADN mutado sobrepasa un umbral determinado se manifestará un fenotipo patogénico, es decir, si la producción de ATP llega a estar por debajo de los mínimos necesarios para el funcionamiento de los tejidos, debido a la producción defectuosa de proteínas codificadas en el ADN mitocondrial, se produce la aparición de la enfermedad.
La toxicidad mitocondrial es el daño que disminuye la cantidad de mitocondrias. Si hay muy pocas mitocondrias en la célula, ésta puede dejar de funcionar adecuadamente, o que dejen completamente de funcionar. Las mitocondrias se deterioran con el paso del tiempo como consecuencia de la acumulación de mutaciones.
Muchos investigadores genetistas especulan que, con el tiempo, en las mitocondrias se pueden ir acumulando mutaciones hasta llegar gradualmente a erosionar las mitocondrias normales.
En consecuencia, las deficiencias en la función enzimática causan patologías, efectos adversos, daños colaterales causados por la acción de los inhibidores de drásticas consecuencias fisiológicas por el deterioro de la actividad enzimática, inclusive de una sola enzima.
Para los científicos médicos, si los inhibidores suministrados no logran su efecto, y las enzimas se activan, la inhibición no se considera concluyente, el sustrato fracasa en mantenerse adentro de la célula para bloquearla y las enzimas pueden “leer” el código genético y dar paso al nuevo sustrato, que se convertirá en el “caballo de Troya” de la infección. 
 

NUEVA TEORÍA DE LA MUERTE SÚBITA DEL BEBÉ
Una de las enfermedades más desconocidas en la actualidad es la muerte súbita.
Esta es mi teoría: Enfermedad metabólica producida por déficit de enzimas; tres son los factores que pueden conducir a la muerte súbita del bebé.
  1. El primer factor: Origen genético, es decir, que influye fundamentalmente el comportamiento de la madre durante el tiempo del embarazo, una alimentación desequilibrada, deficitaria de fermentos vivos, fermento lab (levadura de cerveza) antes aconsejado porque activa el aumento de producción de leche, aportación excesiva de vitaminas (ácido fólico) que provoca cambios de pH por la acción dominante que ejercen otras enzimas, también especificas, contaminación por humos si la madre ha fumado durante el embarazo, ingesta de bebidas alcohólicas, todo esto, conducirá al agotamiento de determinadas enzimas especificas y el futuro bebé nacerá con sustancias carenciales.
  2. El segundo: Puede ser la intervención de los agentes inhibidores (sustratos) administrados por las vacunas que, producen mutaciones, cambios cinegéticos con pérdida de estabilidad enzimática.
  3. El tercero y determinante: Es la alimentación del recién nacido; si la criatura no es amamantada con leche materna, se le negarán los fermentos vivos esenciales necesarios para su crecimiento y salud, sustancias naturales que no aporta la leche fermentada de fórmula. La carencia de estos fermentos puede causar en un momento puntual, sin ninguna manifestación clínica, el total agotamiento de la función de las enzimas específicas oxidoreductasas que intervienen de modo fundamental en los procesos de respiración y fermentación, dejando de suministrar oxigeno.
La enzima deshidrogenasa cumple funciones protectoras de los glóbulos rojos, encargados de transportar el oxígeno por todo el organismo, el déficit de esta enzima afecta la transcripción, procesamiento o a la estructura primaria misma de la enzima y la sustitución de aminoácidos que estas mutaciones provocan, alteran la función de la enzima ya sea por disminución de la estabilidad de ella o afectando a la función catalítica de la deshidrogenasa.
Cuando el suplemento de oxígeno es limitado, la fosforilación oxidativa y el flujo del transporte electrónico declinan, se produce una depleción rápida de las reservas de creatína fosfato, disminuye la oxidación del piruvato y de los ácidos grasos y se deteriora la producción de ATP. La hidrólisis de ATP derivado de la glucólisis y la acumulación de lactato conducen a una disminución del pH intracelular y al desarrollo de acidosis intracelular, lo que ejerce un efecto inhibidor directo sobre la función contráctil.
Lo más importante es corregir a tiempo la causa desencadenante, de persistir en el alimento, la destrucción de los glóbulos rojos se torna severa con consecuencias fatales en algunos casos, dependiendo de su magnitud.
La vida de las enzimas puede variar, desde media hora hasta meses. La enzima es para la célula, como la batería es para el ordenador o móvil, cuando la energía acumulada en la batería se va gastando se hace necesario recargar con cierta frecuencia la energía consumida para prolongar la función que cada órgano tiene encomendada.
La muerte súbita del bebé, también puede ser “La historia interminable” (la lucha de la fantasía contra la nada), de momento, la única teoría contra ninguna.
DOLOR ABDOMINAL EN NIÑOS
Lo más probable es que la causa sea la presencia de gases en el abdomen y puede ser debido, por una parte, a las transgresiones alimentarias. Y por otra, a los efectos adversos que producen las vacunas en primer lugar, ya que estas son administradas a los bebes en los primeros días de nacer, las vacunas causan un efecto enlentizador de la función mitocondrial y, a partir de la fecha en que se inyecta la primera vacuna, lejos de lo que se pretende conseguir, da comienzo el ataque al sistema inmune del niño.
Primeramente, quiero dejar claro que bebé puede tener alguna retención de gases debido a la dieta que haya tenido su madre durante y antes del embarazo. Pero no es lo mismo tener ligeras molestias que tener dolores, fiebre y otras afecciones, evidentemente.
Los dolores abdominales de localización fija, intensidad progresiva, asociados a fiebre alta, vómitos verdosos u obscuros, y/o hinchazón o rigidez del abdomen pueden tener una causa de mayor trascendencia.
Los gases intestinales están formados por anhídrido carbónico, nitrógeno, oxígeno, hidrógeno y algunas veces metano. Esta mezcla está producida por enzimas simbióticas (fermentos) y orgánulos eucariotas y procariotas que viven en el tracto gastrointestinal de los mamíferos.
Durante la digestión, las enzimas intestinales propias y las presentes en las células de la flora intestinal producen gases.
Cólicos del lactante
Mucha literatura se ha escrito sobre la causa de los llamados cólicos del lactante, aunque en definitiva, ninguno de los estudios realizados con bebés ha resultado concluyente de cual es el origen de ellos. Hay diversas teorías sobre el origen de estos cólicos, pero los expertos no parecen ponerse de acuerdo.
Los cólicos del lactante, es un problema que habitualmente se presente desde que el niño nace.Las molestias que acompañan a los gases son una sensación de hinchazón del abdomen, a veces con dolor, eructación y flatulencia. Requiere por parte del bebé o del niño un verdadero esfuerzo el expulsar los gases. Su intensidad es variable, pudiendo interrumpir la actividad normal del niño o impedirle conciliar el sueño. Cuando es intenso, el niño suele estar muy inquieto, presentando muecas faciales, llanto, actitud de presionar el abdomen, doblarse sobre la cintura o apretar manos y dientes, encogimiento de piernas, enrojecimiento de la piel con el llanto, dolor de cabeza, náuseas.
Para aliviar las molestias que provoca este problema, los baños de agua caliente por la tarde-noche todos los días, son los más eficaces.
La alimentación básica debe ser la de las proteínas nativas, leche materna.
Invito a todos los padres, a que observen como a sus bebes le aumenta la retención de gases intestinales, a partir del momento en que le son administradas las vacunas y esto solo es el principio de las diferentes patologías.
¿De quien es la culpa de que los niños empiecen a sufrir dolores nada más nacer?
Con el engaño de hacernos creer que las vacunas generan inmunidad se esta cometiendo una terrible crueldad.

OXIDACIÓN, COMBUSTIÓN Y REDUCCIÓN
Oxidación, es todo proceso en el que se consume oxigeno, especialmente en los procesos de combustión. Todas las formas de la combustión, sin excepciones, pueden ser concebidas como combinaciones de un combustible con el aire eminentemente puro, es decir, con el gas llamado oxígeno. Reducción, es el proceso de eliminación de oxigeno de un compuesto.
La mala oxigenación por motivos ambientales y las bajas temperaturas, dificulta la eliminación de los ácidos metabólicos.
Las células alimentadas adecuadamente crearán inmunidad y darán al organismo la capacidad inherente de curarse a si mismo.
Puede alguien entender como unos científicos reconocen que las enzimas son esenciales para la vida de las células del órgano receptor. Y al mismo tiempo, otros científicos médicos, dediquen todos sus esfuerzos en investigar, empecinadamente con terquedad, ir en busca del “sustrato” (exógeno) más efectivo que consiga paralizar la función natural necesaria que la enzima específica tiene encomendada, es decir, la de tragar el sustrato endógeno para convertirlo en compuestos más simples. ¿No es peligroso introducir el agente morboso (vacuna) en el organismo? ¿No puede desarrollarse la enfermedad en vez de la inmunidad frente a ella?
Habrá que retomar estas consideraciones.   
EN BUSCA DE LA VERDAD
Ya va siendo hora, de que estos científicos médicos, nos expliquen esta grave contradicción. Como no alcanzan a ver que el organismo necesita de la contribución de la actividad de todas las enzimas y la colaboración del pH óptimo, para no debilitar el sistema inmunitario.
El organismo humano, mientras pueda, seguirá luchando contra cualquier inhibidor que se le administre y que atente contra la normal movilidad de su cuerpo, está demostrado científicamente que el ejercicio físico, es un activador natural, ¿tendríamos que dejar de hacerlo para no activar lo que ustedes pretenden conseguir inhibir?

CONCLUSIONES
Finalmente, si como parece un hecho las llamadas enfermedades degenerativas son en el fondo enfermedades mitocondriales indisolublemente ligadas a los procesos de envejecimiento, debilitamiento general, abre la puerta a nuevas investigaciones. Más bien sería apropiado considerar la enfermedad mitocondrial, como la enfermedad más radical de todas, "madre de todas las enfermedades". El ataque a nuestro material genético por los subproductos externos (vacunas, inhibidores) debe ser suspendido cautelarmente.
La mitocondria cobra un protagonismo hasta ahora insospechado de regulador de la liberación de neurotransmisores y, por ende, de los procesos de comunicación neuronal. Nuestro corazón late, nuestros músculos se contraen y nuestras neuronas despliegan una ininterrumpida actividad eléctrica y química, para comunicarse entre sí y con el resto de las células de nuestros tejidos, gracias a la energía que les suministra el ATP.
La función mitocondrial reavivará el interés por la búsqueda de implicaciones fisiológicas, particularmente en el campo de la comunicación neuronal. Además, creemos que estimulará otras investigaciones en el campo de enfermedades en las que el deterioro mitocondrial inicia el proceso de apoptosis o muerte neuronal, como las enfermedades del autismo, Alzheimer y otras.
Antes de inyectarle a un bebé en los primeros 6 meses de vida 18 virus y bacterias diferentes como dicta el calendario español de vacunaciones, habría que informarse bien.  RECONOCIMIENTO
Vaya mi reconocimiento desde aquí, para todos esos científicos, en especial, para los investigadores especialistas en pH (equilibrio ácido-base) y enzimología por sus magníficos trabajos.
Sin sus conocimientos y exposición no habría podido asociar mi investigación empírica con la científica.
2 - Reacción adversa a los medicamentos

Información Por el
Dr. Héctor E. Solórzano del Río
Profesor de Farmacología del CUCS de la Universidad de Guadalajara y Presidente de la Sociedad Médica de Investigaciones Enzimáticas, A.C.
Realmente nadie sabe cuántas personas sufren de reacciones adversas por los medicamentos prescritos. En un artículo publicado en la revista médica JAMA, se afirma que en los EE.UU. cada año ocurren 2.000,000 de reacciones adversas a los medicamentos, matando a más de 180.000 personas. Esto las convierte en la cuarta causa de muerte en los EE.UU., después de las enfermedades cardíacas, el cáncer y las embolias (JAMA 1998; 279:1200-1205).
En la Gran Bretaña, asumiendo que el 10 % de las reacciones adversas a los medicamentos se reconocen y se reportan, el número de reacciones medicamentosas serias debe de ser de unas 47,000 cada año. La incidencia de reacciones medicamentosas graves por medicamentos prescritos se ha estimado como de 180,000 casos por año (Medavar C: Power and Dependence: Social Audit on the Safety of Medicine. Social Audit Ltd. London, UK, 1992).
Algunos estiman que 2 de cada 5 personas que reciben medicamentos experimentan efectos colaterales que son en muchos casos, más serios que la enfermedad que les están tratando (Thompson C and MacEoin: The Health Crisis. The Natural Medicines Society, U.K., 1988).
 Muchos consideran que la razón de estas reacciones se debe a los métodos iniciales de prueba, los cuales se llevan a cabo en animales. El metabolismo animal no se puede comparar con el metabolismo humano. No sólo hay grandes diferencias en la estructura general, sino también entre la composición y el tamaño de los órganos del cuerpo.
No hay que olvidar que la bioquímica básica, incluyendo la actividad enzimática, puede diferir mucho entre la especie animal y la humana. Esta es también una razón porqué los animales difícilmente alguna vez responden a las substancias tóxicas en la misma forma en la que lo hacen los humanos y viceversa (Coleman V: Betrayal of Trust, European Medical Journal, Devon, UK, 1994).
Hay algunas razones por las que la prueba de medicamentos en animales no se puede solamente trasponer a los humanos y considerarse válido de inmediato.
Los medicamentos convencionales generalmente se prueban primero para ver su toxicidad en animales perfectamente alimentados y sanos, mientras que en la vida real, el mismo medicamento es consumido por humanos que ya están enfermos y débiles (Tuula E Tuormaa, Int Jour of Alter and Complem Medi, March 1998, pp. 26-28).
Ahora bien, a estos animales de laboratorio se le administra un solo medicamento, pero otra vez, en la vida real, la mayoría de los pacientes humanos no toman un solo medicamento sino una combinación (varias vacunas). Esto seguramente cambia el efecto farmacológico.
Regresando al impresionante encuentro de las 100,000 muertes anuales por reacciones medicamentosas; las cifras podrían ser peores si se incluyen los errores administrativos y las sobredosis (WYDDY, July 1998, p. 9).
Según el Dr. Bruce Pomeranz, Jefe de la Universidad de Toronto, las cifras son mucho más altas de lo que se esperaba.

Las reacciones adversas a los medicamentos aparecen cada vez con mayor frecuencia en la práctica médica diaria. Hace años eran muy poco frecuentes, pero con el auge adquirido por el desarrollo de la industria farmacéutica, que a menudo lanza al mercado nuevos fármacos y vacunas, y el uso indiscriminado, las reacciones adversas se han convertido en una patología bastante habitual.
Un efecto adverso, una reacción adversa a medicamentos o vacunas se define como cualquier efecto nocivo y no deseado de un fármaco a dosis utilizadas para profilaxis, diagnóstico o tratamiento. Generalmente son de mínima repercusión, pero a veces pueden revestir gravedad e incluso llegar a poner en riesgo la vida del paciente.
Los efectos secundarios de estos medicamentos causan daño a las mitocondrias, orgánulos procariotas y eucariotas. 
Reactogenicidad, capacidad de los fármacos o vacunas para producir reacciones adversas 

Epidemiología
Las reacciones adversas leves son relativamente frecuentes y reconocidas, mientras que las más graves no son muy comunes y pueden ocurrir a cualquier persona sin anticipación.

Se estima que un 10% de los ingresos a hospitales en algunos países, son debidos a reacciones adversas a medicamentos. Se ha estimado que entre un 15 y 30% de los pacientes hospitalizados presenta como mínimo una reacción adversa a algún fármaco.
Severidad
También se pueden dividir en leves o tolerables y en graves, incluso letales. Algunas reacciones producen discapacidad persistente o temporal, mientras que otras reacciones afectan la progenie por defectos o anomalías congénitas. 

Factores de riesgo
Cualquier medicamento puede potencialmente causar una reacción adversa a cualquier persona por razón de sus propiedades químicas y a factores en el individuo que lo toma, incluyendo factores hereditarios.   

PatologíaLos pacientes susceptibles poseen, a menudo, un déficit enzimático congénito que pasa desapercibido en condiciones normales, pero que se pone de manifiesto clínicamente al administrarle el medicamento.Las reacciones adversas, como las causadas por vacunas, pueden provocar reacciones citotóxicas  
SíntomasLa aparición de síntomas no programados por la vacuna o medicamento pueden ser muy variados y debido a varios factores incluyendo los medicamentos en cuestión.Algunos de los más frecuentes incluyen:
  • Náusea,
  • diarrea y vómitos de variada severidad
  • pérdida del apetito
  • erupción cutánea
  • dermatitis exfoliativa
  • eczema
  • dificultades para respirar
  • debilidad
  • sudores
  • úlceras
  • sangrado y anemia
  • confusión y otros síntomas neurológicos
Uno de los efectos secundarios que se observan con mayor frecuencia es la aparición de candidiasis en los pacientes tratados durante tiempo con antibióticos o corticoides.
Más de 250.000 personas son hospitalizadas cada año en España por reacciones adversas a los medicamentos, dando lugar a más de 14.000 muertes por año.
Este nivel de mortalidad es superior incluso a los accidentes de tráfico. El dato fue dado a conocer por el profesor Julio Benítez (catedrático de Farmacología de la Universidad de Extremadura y farmacólogo clínico del Hospital Infanta Cristina de Badajoz) durante un Seminario para periodistas celebrado en Tarragona bajo el título de "Biomedicina a la carta".
Las proteínas de elevado peso molecular como sueros, antibióticos, vacunas y extractos biológicos poseen un elevado riesgo de sensibilización per se. Proteínas desnaturalizadas
Al ser manipuladas en el laboratorio las proteínas se desnaturalizan y las sustancias son alteradas. Entendemos la desnaturalización como un cambio estructural de las proteínas o ácidos nucleicos, donde pierden su estructura nativa, y de esta forma su óptimo funcionamiento, por ejemplo, las enzimas pierden su actividad catalítica, porque los sustratos no pueden unirse más al sitio activo, y porque los residuos del aminoácido implicados en la estabilización de los sustratos no están posicionados para hacerlo.
Muchas patologías degenerativas, como síndromes, etc. están causadas por la acumulación de proteínas desnaturalizadas, que forman agregados tan grandes que llegan a destruir las células.
El ADN mitocondrial contiene información genética para 13 proteínas mitocondriales y algunos ARN, no obstante, la mayoría de las proteínas de las mitocondrias proceden de genes localizados en el ADN del núcleo celular y que son sintetizadas por ribosomas libres del citosol y luego importadas por el orgánulo. Se han descrito más de 150 enfermedades mitocondriales.
Tanto las mutaciones del ADN mitocondrial como del ADN nuclear dan lugar a enfermedades genéticas mitocondriales, que originan un mal funcionamiento de procesos que se desarrollan en las mitocondrias, como alteraciones de enzimas, ARN, componentes de la cadena de transporte de electrones y sistemas de transporte de la membrana interna; muchas de ellas afectan al músculo esquelético y al sistema nervioso central.
El ADN mitocondrial puede dañarse con los radicales libres formados en la mitocondria; así, enfermedades degenerativas y las cardiopatías tienen relación con lesiones mitocondriales.
Es peor el remedio que la enfermedad - Cómo afectan los medicamentos y vacunas a las mitocondriasLa interferencia de los medicamentos y vacunas en el funcionamiento de las mitocondrias tiene graves consecuencias, las células sufren un déficit de energía y al trastocar los mecanismos de oxigenación puede aparecer la enfermedad.La reacción adversa inhibe una enzima humana llamado ADN polimerasa gamma (que se encarga de fabricar el ADN mitocondrial). Su inhabilitación disminuye el contenido de ADN mitocondrial lo que provoca la alteración de varias actividades de las mitocondrias.
Las mitocondrias necesitan para reproducirse de enzimas. Todos los medicamentos interfieren en la actividad enzimática. En consecuencia, la medicación puede bloquear la producción de nuevas mitocondrias, reduciendo así su cantidad e interfiriendo con sus funciones normales.Los efectos secundarios asociados con la toxicidad mitocondrial producto de los medicamentos y vacunas existen desde hace años, han salido a la luz últimamente debido a su creciente incidencia y al papel que juegan en el desarrollo de las enfermedades. La razón de esta mayor incidencia es porque la gente abusa de la toma de medicamentos con mucha frecuencia. En consecuencia, aquellos efectos secundarios que se consideraban raros, son ahora más comunes. La toxicidad mitocondrial siempre ha estado presente, pero se ha dejado de diagnosticar.
La toxicidad mitocondrial y la acidosis láctica
Las células sanas producen normalmente lactato, que es un subproducto natural del procesamiento que las mitocondrias hacen de la glucosa y la grasa. El organismo rutinariamente desecha el lactato a través de las funciones corporales normales. Sin embargo, la toxicidad mitocondrial por reacciones adversas puede crear niveles anormalmente altos de lactato en las células. Esto a su vez, puede llevar a una acidosis láctica, que es una condición que pone en peligro la vida por el exceso de ácidos metabólicos acumulados en las células.
Solo las proteínas nativas poseen la capacidad de regenerar en parte o en la totalidad los órganos enfermos. Las proteínas desnaturalizadas no pueden restaurar los tejidos celulares enfermos, y es por este motivo por el cual las enfermedades crónicas no tienen curación.ConclusiónTanto las proteínas desnaturalizadas, como las administradas en los medicamentos y vacunas enlentizan la actividad de las mitocondrias, perjudican la fosforilación oxidativa, disminuyen los niveles de oxígeno (Hipoxia), inhiben la combustión óptima intracelular, son la causa de la enfermedad y del envejecimiento prematuro.“El éxito de la medicina se parece a la oscuridad, que cuanto mayor es menos se ve”Los escasos éxitos alcanzados por la ciencia médica han sido a costa de unos efectos secundarios muy graves, que han conducido a las infecciones leves a través de mutaciones inducidas, a que se manifiesten otras de carácter más grabe, se han acelerado las mutaciones normales que se produce en la función celular como consecuencia de los efectos inhibidores que causan los medicamentos y vacunas administrados, anticipando las enfermedades y el envejecimiento prematuro, causado como digo, por errores mitocondriales.
Por todo esto, mis conocimientos empíricos unidos a los conocimientos de los especialistas en enzimología podrían demostrar conjuntamente cual es la causa verdadera de las enfermedades, contando con la necesaria disposición de las Instituciones Sanitarias.
Si todo esto puede llegar a demostrarse supondría un gran servicio a la Humanidad, y apelo a la libertad de expresión al que toda persona tiene derecho para difundir aquello en lo que cree estar completamente convencido y con más empeño todavía, si su descubrimiento revierte en beneficio de la HUMANIDAD.
Ante este panorama aterrador (desastre de la medicina), solo nos queda recurrir, cuanto antes, al significado del Juramento Hipocrático, que sean las proteínas nativas nuestra alimentación.Proteínas nativas (proteínas naturales funcionalmente activas tal como se encuentran en los organismos vivos).Las células alimentadas adecuadamente crearán inmunidad y darán al organismo la capacidad inherente de curarse a si mismo.“No comprendo como un cura se ha de condenar y un médico enfermar”.
 3 - TRANSFORMACIÓN
En biología molecular, transformación es la alteración genética de una célula que resulta de la introducción y expresión de material genético externo (ADN). Se usan diferentes términos para las alteraciones genéticas resultantes de introducir ADN por virus o por contactos intercelulares entre bacterias.
A la transformación de células animales se le llama transfección.
TRANSFORMACIÓN NATURAL
Las bacterias juegan un papel fundamental en el hombre: la presencia de una flora bacteriana normal es indispensable
Los sistemas naturales de transformación representan mecanismos, de transferencia génica en las bacterias, y no deben en absoluto considerarse como meras "curiosidades" o "accidentes" de algunos procariotas, presentan exquisitos refinamientos moleculares encaminados, en última instancia, a facilitar expresamente la recombinación genética tras un proceso específico de transformación, induciendo una serie de funciones totalmente exclusivas para tal propósito.
Para cada evento de transformación basta la interacción de una sola molécula de ADN con la célula receptora. El número de moléculas de ADN que puede tomar una misma célula es limitado.
La célula es una unidad dinámica que constantemente sufre cambios y sustituye sus partes. Incluso si no está creciendo, toma continuamente materiales de su medio y los transforma en sustancia propia. Al mismo tiempo, arroja constantemente a su medio materiales celulares y productos de desecho.
Una célula es, por tanto, un sistema abierto siempre cambiante.
Mutación como mecanismo principal de resistencia
La mutación representa la principal y la única causa de resistencia clínica en las bacterias. Las bacterias tienen la capacidad de adaptarse con rapidez a condiciones cambiantes, como lo demuestran con la aparición de resistencia a los antibióticos. La introducción de nuevos antibióticos a la práctica clínica provoca nuevos desafíos a las bacterias para sobrevivir.
Las mutaciones, que se definen como cualquier cambio en la secuencia del ADN, proporcionan el único mecanismo genético conocido para la producción de nuevas actividades y funciones genéticas en el mundo biológico.
Las mutaciones asociadas con la resistencia a los antibióticos involucran la pérdida o reducción de una función o actividad celular preexistente, esto es, la molécula diana ha perdido una afinidad hacia el antibiótico, el sistema de transporte de antibióticos ha quedado reducido o eliminado, ha habido reducción o eliminación de un sistema regulador o de una actividad enzimática.
La mutación es la fuente primaria de variabilidad genética. Otra característica importante del material hereditario es la recombinación. La recombinación consiste en la producción de nuevas combinaciones genéticas a partir de las generadas inicialmente por la mutación. Dos moléculas de ADN que posean distintas mutaciones pueden intercambiar segmentos y dar lugar a la aparición de nuevas combinaciones genéticas. Las bacterias y los virus, al igual que los organismos eucarióticos y procarióticos también tienen mecanismos de recombinación.
Al igual que las bacterias, también existen mecanismos que originan recombinación en virus.
Cuando dos virus diferentes infectan a la misma bacteria, sus ADN pueden intercambiar segmentos y, como consecuencia, pueden aparecer partículas virales recombinantes con nuevas combinaciones genéticas.
Célula procariota: bacteria Gram positiva.
TRANSFORMACIÓN EN BACTERIAS GRAM POSITIVAS
Los sistemas de estas bacterias Gram positivas son inespecíficos respecto de la captación de ADN exógeno: no distinguen entre ADN homólogo (de la misma especie) o ADN heterólogo (de otras especies).
Los antibióticos, están dirigidos contra estructuras moleculares presentes en bacterias, células humanas.
El uso y el abuso indiscriminado de antibióticos, es lo que ha facilitado que las bacterias endógenas produzcan mecanismos de resistencia.
La transformación creada por antibióticos, vacunas y proteínas desnaturalizadas, aumenta la diversidad antigénica, y por lo tanto son peores las probabilidades de que sobrevivan las células transformadas.
El poder patógeno de los antibióticos tiene la capacidad de implantarse en la bacteria y de crear en ella trastornos, graves mutaciones hasta llegar a bloquearlas.
Supongamos que todas las bacterias, eucariotas y procariotas, son las únicas organelas que pueden vivir en el interior de nuestras células en exclusiva, es decir, endógenas y por lo tanto, ninguna bacteria exógena puede permanecer viva dentro del organismo humano.
Cualquier transformante exógeno que procede de un medicamento, antibiótico, vacuna, o proteína desnaturalizada, causaría:
  • mutaciones
  • daños mitocondriales
  • desarrollo de enfermedades
  • envejecimiento prematuro
NUEVA TEORÍA SOBRE LAS BACTERIAS ENDÓGENAS
Procariotas son las que, como en el caso de las bacterias, no tienen núcleo ni orgánulos internos.
Se consideran las primeras formas de vida sobre la Tierra, existen evidencias que indican que ya existían hace unos 3.500.000.000 años.
Eucariotas que, como en tus propias células, tienen un núcleo y diversos orgánulos internos.
El registro arqueológico muestra su presencia en rocas de aproximadamente 1.200 a 1500 millones de años de antigüedad.
La célula alberga en su interior Eucariotas y procariotas (bacterias "verdaderas"), residen en el citoplasma de la célula.
La estructura de las Procariotas y Eucariotas son increíblemente parecidas a las de bacterias aerobias, tanto en su morfología como en su fisiología.
¿Pueden los Procariotas y Eucariotas evolucionar hasta transformarse en bacterias endógenas? La endosimbiosis no es un fenómeno raro en la naturaleza. Existen varias especies de bacterias que coexisten con un hospedero Eucariota o bacterias que habitan en el interior de otras bacterias. Es decir, aparecen como células pequeñas dentro de una gran célula que las cobija.
Las Eucariotas tienen similitudes con las bacterias en tamaño y forma, se reproducen por fisión binaria, además el proceso respiratorio que llevan a cabo, es muy semejante al que se observa en bacterias aerobias actuales.
Las mitocondrias son orgánulos que se encuentran presentes en la gran mayoría de las células eucariontes y que tienen una participación fundamental en el metabolismo celular.
¿Por qué no curan los antibióticos?
Las resistencias «son un mecanismo de los microorganismos de pura supervivencia, se vuelven inmunes a aquello que les mata», consiste en que las bacterias, crean mecanismos de defensa (resistencia), frente a los antibióticos, con la consiguiente pérdida de acción de estos medicamentos.
Un defecto por mutación causa resistencia.
La resistencia antibiótica ocurre cuando las bacterias mutan de cierta manera que reducen los efectos de antibióticos diseñados para atacarlas. Las bacterias sobreviven y continúan resistiendo la agresión de los antibacterianos.
Las bacterias endógenas (procariotas y eucariotas) que viven en el interior de las personas, afortunadamente se hacen resistentes a las drogas específicas. Las enzimas producidas por estas bacterias, crean inmunidad. Cada vez que una persona toma antibióticos atacan bacterias endógenas sensibles.
Cuando las bacterias endógenas reciben la droga antibacteriana, sólo se salvarán aquellas que contienen genes resistentes a las mutaciones inducidas; pero si esto sucede, las que vivan, con el correr del tiempo se harán resistentes a la droga.
Las bacterias endógenas sobreviven y continúan resistiendo el daño que pueden causar nuevos antibióticos incluso los de amplio espectro. Las Procariotas y Eucariotas pueden sobrevivir a estas agresiones según el margen de mutaciones que la propia vida de la célula le permita, cuantas más mutaciones se producen como consecuencia de la agresión de los antibióticos, más se doblegan los sistemas inmunológicos, se acelera la enfermedad y el envejecimiento.  Los antibióticos inhiben la función normal de bacterias endógenas. A veces las Procariotas y/o Eucariotas sobreviven porque tienen la capacidad de neutralizar las mutaciones graves, evitando así, el daño mitocondrial.
Las mutaciones no producen ninguna clase de evolución.
Donde un defecto por mutación causa resistencia, la ventaja de supervivencia es casi siempre causada por una pérdida de información. En ningún caso existe evidencia de un cambio cuesta arriba que añada información.
Por ejemplo, la pérdida de un gen de control puede acentuar la resistencia al antibiótico.“Las bacterias que tenemos hoy con nosotros son esencialmente las mismas descritas por Robert Koch hace un siglo. De hecho, se han encontrado bacterias fosilizadas en capas de roca, que según los evolucionistas tienen millones de años, y hasta donde podemos decirlo son las mismas bacterias que viven hoy”.
EN LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN:
¿Que fue primero, la mitocondria o la bacteria?¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? La respuesta inequívoca es que fue antes el huevo.
El material genético no se transforma durante la vida del animal, por lo que la primera ave que en el transcurso de la evolución se convirtió en lo que hoy llamamos una gallina existió primero como embrión en el interior de un huevo.
4 - ENFERMEDADES MITOCONDRIALES
Las enfermedades originadas por daños en el genoma mitocondrial tienen en común el estar producidas por una deficiencia en la biosíntesis de ATP, ya que toda la información que contiene este ADN está dirigida a la síntesis de proteínas componentes del sistema Oxphos (13 genes codificantes de proteínas: codifican 13 polipéptidos que forman parte de los complejos multienzimáticos de la fosforilación oxidativa).
Las manifestaciones de estas enfermedades son muy variadas y pueden afectar a todos los órganos y tejidos, ya que la síntesis de ATP se produce en todos ellos. Estas pueden presentar una serie de aspectos clínicos, morfológicos y bioquímicos muy concretos que dan lugar a síndromes. La disfunción mitocondrial también puede contribuir al síndrome del sistema inmunitario.
Las mitocondrias se deterioran como consecuencia de la acumulación de mutaciones. Cuando el ADN mutado sobrepasa un umbral determinado se manifestará un fenotipo patogénico, es decir, si la producción de ATP llega a estar por debajo de los mínimos necesarios para el funcionamiento de los tejidos, debido a la producción defectuosa de proteínas codificadas en el ADN mitocondrial, se produce la aparición de la enfermedad.
Problemas Asociados a las Citopatías Mitocondriales
Las mitocondrias, cuando fallan, se genera cada vez menos energía al interior de la célula. Esta enfermedad afecta principalmente a los niños, pero los brotes en adultos se están volviendo más y más comunes.
El interés por su estudio ha crecido enormemente debido al gran aumento de pacientes diagnosticados con estos trastornos y a que se presentan desde en recién nacidos hasta en adultos de todas las edades.
Actualmente, se estudia la posible implicación del ADN mitocondrial en enfermedades neurodegenerativas como Parkinson y Alzheimer.
Las enfermedades de las mitocondrias pueden ocasionar daño a las células del cerebro, del corazón, del hígado, músculo esqueléticas, del riñón así como a los sistemas endocrino y respiratorio.
Dependiendo de qué células resulten afectadas, los síntomas pueden incluir pérdida de control motor, debilidad muscular y dolor; desórdenes gastrointestinales y dificultades para deglutir; crecimiento deficiente, enfermedades cardiacas, diabetes, migrañas, complicaciones respiratorias, convulsiones, problemas visuales y auditivos, acidosis láctica, retrasos en el desarrollo y susceptibilidad a contraer infecciones.
La Toxicidad mitocondrial es el daño que disminuye la cantidad de mitocondrias. Si hay muy pocas mitocondrias en la célula, ésta puede dejar de funcionar adecuadamente, o que dejen completamente de funcionar.
Las mitocondrias se deterioran con el paso del tiempo como consecuencia de la acumulación de mutaciones.
Las vacunas siempre causarán mutaciones, daños mitocondriales
Una vacuna para cualquier enfermedad puede empezar cualquier otra enfermedad a través de una mutación.
La interferencia de las vacunas en el funcionamiento de las mitocondrias tiene graves consecuencias, las células sufren un déficit de energía y al trastocar los mecanismos de oxigenación puede aparecer la enfermedad.
Las reacciones adversas de las vacunas no pueden relacionarse con una sola patología, puesto que cada persona, tiene distinta predisposición genética hereditaria a padecer una específica enfermedad (talón de Aquiles). Por este motivo, casi nunca se puede demostrar “causa efecto”.
El enigma del autismo sigue sin resolverse, mientras que los casos continúan aumentando exponencialmente constituyendo un verdadero brote epidémico cuya solución aún no se vislumbra.
Los tratamientos oficiales siguen presentando resultados inconstantes y la rehabilitación de un niño autista es todavía una utopía.
Si la enfermedad puede estar causada por errores en el ADN mitocondrial producidos, en parte, por los agentes inhibidores de las vacunas. Sería muy importante la difusión entre las asociaciones de padres de niños autistas para el conocimiento cabal de las posibilidades terapéuticas.
Las mitocondrias constituyen la fuente energética de las células, ya que mediante el proceso de fosforilación oxidativa producen trifosfato de adenosina (ATP), que es la forma estable de almacenamiento de energía que puede utilizar la célula para llevar a cabo las actividades que la requieren.
REVERSIBILIDAD DE LAS MUTACIONES MITOCONDRIALES
Las variaciones fenotípicas producidas por las mutaciones no-silenciosas son transmisibles a la descendencia. Es decir, una vez producido el cambio, éste es permanente, pero no necesariamente irreversible (solamente las grandes delecciones son irreversibles).
¿Nos podemos imaginar que sería de la especie Humana, con la suma de las enfermedades heredadas, si no se produce la retromutación?
La reversibilidad de las mutaciones mitocondriales, suele deberse a una segunda mutación (en sentido estricto), que restaura el genotipo original. Esto equivale a una retromutación.
Para revertir las enfermedades, hay que embarcarse en una alimentación suavemente alcalina, entre el pH 5 y 8.
Revertir una enfermedad, puede ser posible si se administra al aparato digestivo una alimentación equilibrada, preferentemente cruda (semillas, frutos secos y frutas), que aporte diariamente cantidades moderadas de fermentos (cepas vivas) para dinamizar la función enzimática, todo ello, ayudado por una buena calidad del aire que respiramos.  REPARACIÓN DEL ADN
La reparación del ADN es un proceso constante en la célula, esencial para su supervivencia ya que protege al genoma de mutaciones dañinas. El ADN mitocondrial debe repararse constantemente para que la información genética no se degrade o pierda.
Para que la reparación del daño del ADN mitocondrial y nuclear pueda realizarse, es imprescindible conseguir que la célula específica trabaje en su pH óptimo.
Sin esta condición no será posible revertir la enfermedad.
EFECTO DEL pH SOBRE LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA
Efecto Del pH Sobre La Actividad Enzimática: El pH no afecta la actividad enzimática directamente sino que modifica la concentración de protones. Los protones además de alterar la estructura de la enzima y el substrato, pueden participar también en la reacción como substrato o producto. En esos casos, la concentración de protones afecta directamente la velocidad de la reacción.
Cualquier cambio brusco de pH, sabiendo que las enzimas son proteínas, puede alterar el carácter iónico de los grupos amino y carboxilo en la superficie proteica, afectando así las propiedades catalíticas de una enzima. A pH alto o bajo se puede producir la desnaturalización de la enzima y en consecuencia su inactivación.
Así pues, la actividad de una enzima está restringida a un intervalo de estabilidad. Si por ejemplo, tenemos una enzima cuyo intervalo de estabilidad está situado a pH entre 5 y 8, quiere decir que en ese intervalo la enzima funcionará “a pleno rendimiento” o cercano al máximo. Si el PH se modifica y se coloca un poco por encima o por debajo del intervalo indicado con anterioridad, la enzima se inactivará de forma reversible, es decir, funcionará muy poco pero si se vuelve a modificar el pH y se coloca de nuevo en torno a 5 y 8, la enzima volverá a funcionar “a pleno rendimiento”.
Este hecho se utiliza en alimentos en los que interesa favorecer o inhibir la actividad enzimática. El pH óptimo o de máxima actividad de estas enzimas se encuentra en torno a 6,5 por lo que si se rebaja el pH a 3 con un acidulante, se inactiva dicha enzima cuya actividad es indeseable. Si nos fijamos en los etiquetados de los alimentos, seguro que encontramos algún acidulante como por ejemplo el ácido cítrico, que es utilizado con este fin.
Mutaciones espontáneas: son el resultado de la actividad normal de la célula, o de sus interacciones con su medio natural. La mayoría aparecen por errores en los procesos de replicación, reparación o recombinación del ADN. (O sea, para abreviar, serían aquellas mutaciones no provocadas de forma experimental).
Mutaciones inducidas: son aquellas provocadas por previa alteración experimental del ADN, bien sea directa o indirectamente, por agentes físicos o químicos denominados mutágenos.
La mutación supresora, por sí misma disminuye la funcionalidad de la mitocondria, debido a que, aparte de su capacidad supresora, introduce errores de lectura en los ADN mitocondriales normales.
Las enfermedades originadas por daños en el genoma mitocondrial tienen en común el estar producidas por una deficiencia en la biosíntesis de ATP, ya que toda la información que contiene este ADN está dirigida a la síntesis de proteínas. Las manifestaciones de estas enfermedades son muy variadas y pueden afectar a todos los órganos y tejidos, ya que la síntesis de ATP se produce en todos ellos. Estas pueden presentar una serie de aspectos clínicos, morfológicos y bioquímicos muy concretos que dan lugar a síndromes.
La disfunción mitocondrial es causa de cualquier patología.
Proteínas nativas
(proteínas naturales funcionalmente activas tal como se encuentran en los organismos vivos)
Solo las proteínas nativas poseen la capacidad de regenerar en parte o en la totalidad los órganos enfermos. Las proteínas desnaturalizadas no pueden restaurar los tejidos celulares enfermos, y es por este motivo por el cual las enfermedades crónicas no tienen curación.
Para que las proteínas nativas puedan ayudar a las células en la función restauradora de los tejidos celulares, es necesario conocer el nivel de resistencia que ofrecen las células enfermas en abandonar el organismo humano, para así poder evitar posibles estados inflamatorios que se pueden producir como consecuencia de la lucha entre las nuevas células al pretender desplazar a las viejas resistentes en abandonar el tejido enfermo.