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Carta a Ecos Diarios Necochea, miércoles 29 de mayo de 1996



Carta a Ecos Diarios Necochea, miércoles 29 de mayo de 1996
Sección: Tribuna del Lector
Carta al mundo.
Sr. Director:
   Un solo mundo, un solo destino: evolucionar en la luz, el amor y el bien. Invoco y convoca a la luz, el amor y la presencia infinita de dios en el hombre, en su corazón, para tomar una conciencia planetaria.
Donde las únicas fronteras sean las del amor y la fraternidad, una fusión planetaria deja de ser necesaria para ser imprescindible para la subsistencia de todos los seres de la tierra.
El hombre no posee la tierra, es la tierra quien posee al hombre. Desde los comienzos de los tiempos el ser humano ha luchado, matado, guerreado y destruido para conquistar y retener territorio, sin embargo, el hombre muere, los imperios se derrumban, las razas se extinguen, fusionan y mutan.
La tierra sigue allí, sin dueño, solo tiene el sueño de posesión que abarca unos años en sus ciclos, un flash en el tiempo o en su apariencia, aparecen y desaparecen del universo como nubes en el cielo.
Mientras tanto la humanidad no cuida su propia raza, hay niños, ancianos con hambre y necesidades físicas y espirituales. El hombre se ha preocupado, ocupado de conquistar los océanos, las tierras, de expandirse al universo, a las estrellas y no ha podido conquistar su corazón, su propia mente, su emoción, para equilibrarse y llegar a una fraternidad planetaria. No es difícil, hay que decidir hacer y hacerlo.
Invoco a la conciencia espiritual del hombre, a a su chispa de amor, a su esencia más pura, para que eleve sus ojos al cielo de su corazón y pida que ningún ser padezca a consecuencia del hombre.
La lucha de poderes, la ambición de polaridades negativas es un fruto engañoso, dulce como mortal, en verdad es amargo y doloroso. Tomen la verdad como agua fresca entre sus manos y sacien el hambre y la sed de la humanidad.
Hay un solo interés: el de todos los seres del universo. Hay un solo poder existente y actuando: el poder de dios. Hay una sola ambición, la unión de una conciencia planetaria hacia una fraternidad universal.
El hombre debe comprender la hermandad para sobrevivir, debe ser uno con la madre tierra, con los demás seres, consigo mismo; dicha cooperación fraternal es inevitable si no quiere destruir al planeta.
No hay negros, blancos, orientales, etc., hay seres que forman la raza humana, falta el amor entre ellos y a la tierra.
¿De qué sirve el mal uso del poder, sin la vida y el amor, sin planeta donde vivir y gastar tu dinero?
El hombre tiene la responsabilidad de evolucionar y madurar. La desarmonía genera la autodestrucción. A eso se está encaminando la raza humana, violando y olvidando las leyes del amor, la fraternidad y la humanidad con la madre tierra y con todos los seres en el universo.
Trabajemos por la armonía, el amor, la paz, la luz y la unión fraterna. Así sea. Como ciudadano del planeta tierra renuncio a la representación de los gobiernos y tomo mi propia representación, comenzando mi labor para una elevación de conciencia en la sociedad humana.
Decretos de un ciudadano al mundo:
1)    Todo hombre debe respetarse y respetar a todo ser del universo.
2)    La abolición de todas las fronteras, las únicas fronteras son las del amor y uno mismo.
3)    La abolición de la fabricación de armas y arsenales, que todos los recursos destinados a esto sean destinados a la educación, alimentación y otras áreas útiles para el bienestar mundial.
4)    Por considerarla fuente de ambición negativa, codicia, corrupción, en perjuicio del planeta por su mala utilización por parte del ser humano, dejo sin efecto la moneda, salvo que el ser humano comprenda que es solo papel o metal y no vale la vida de ningún ser.
5)    Todo humano queda libre de todo temor y duda para poder volcarse a su interior y descubrir el reino de los cielos, para evolucionar en la luz y el amor.
6)    La no violencia es el oxigeno, el amor, el pan, la paz, el agua que debe regar la tierra, la luz, lo que fecunda los corazones para un nuevo mundo.
7)    Sueña, desea, piensa, siente: un mundo lleno de luz, amor, belleza, abundancia, paz, alegría, color y vida y será verdad.
8)    Amar es respetar la vida, toda la vida.


ALBERTO ALEJANDRO
JESUS FAURO
D.N.I.: 16.408.865