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El aura: Vibración del ser . Antecedentes: ¿Qué es el aura?

Un objeto reducido a la mas pequeña de sus particulas, esta formado por millones de chispas de energía; lo cual nos indica que hay un mundo de particulas vibrando a una freciencia determinada. Asi pues, toda la materia visible no es mas que el producto de una velocidad de vibracion de la energía.

Se podria decir que el aura es la tarjetas de identidad de la vibración del Ser humano compuesto de cuerpo fisico, emocional y mental .
El estudio del aura tiene como objeto practico ayudar a la persona a entender los procesos de cambios en que se encuentra y como se van desarrollando, equilibrar la armonia interna y externa para efectos cuanticos positivos, y permitirnos un mejor conocimiento de nostros mismos como seres humanos. Eso es ser participes de la evolución humana.
La palabra aura viene del griego y significa brisa o aire y realmente esta acepción del aura es lo más parecido a una neblina que se mueve. Para hacernos una idea seria como un globo luminoso, o un envoltorio lumínico del cuerpo humano que protege al ser, y modifica su forma en función del cuerpo físico que contiene en su interior. Conocemos por las leyes no solo herméticas sino universales que todo es movimiento, nada es estático, y ese movimiento rítmico en el universo genera una vibración creadora que tiene unas consecuencias en el mundo de las formas. El resultado de este proceso es radiante y cambiante en color y tamaño y forma.
Pero no hay que confundir el aura con cuerpo astral,
Mientras que la primera se define como el reflejo del ser en sus tres campos físico mental y espiritual proyectado en el mundo astral, el segundo lo hace como: " las vibraciones producidas por nuestro cuerpo en un espacio astral delimitado por el y cuyo movimiento energético repercute al sonido, marca la capacidad del estado físico y configura las formas del pensamiento del ser".
En realidad el cuerpo astral se podría clasificar como el doble o el holograma del ser humano.
Según los metafísicos el cuerpo astral esta intercalado con el cuerpo físico, de tal manera que para nuestro entendimiento seria como si cada célula de nuestro cuerpo tuviera una célula "clon holográfico" astral intercalada en el propio espacio de la célula física, formando así un doble incorporado al cuerpo físico. Es el cuerpo astral, el que se desplaza en la proyección astral, unido al cordón de plata al cuerpo humano, el mismo que contiene el alma en el momento de la muerte.
Otro día hablaremos del cuerpo y plano astral. Solo pretendiamos marcar la diferencia con el aura.
Desde los comienzos de la humanidad, en todos los lugares y civilizaciones del mundo la observación de campos energéticos y su funcionamiento concuerdan en la visión de luces alrededor de las cabezas humanas.
La tradición espiritual hindú, cuenta con más de cincuenta siglos de antigüedad; su creencia se basa en una Energía Universal considerada el constituyente básico y la fuente de toda vida, que llaman Prana .
Los yoguis manipulan esta energía mediante técnicas respiratorias, meditación y ejercicios físicos con la finalidad de mantener unos estados de conciencia y de juventud mucho más allá de su alcance normal. Los taoistas quizás fueran los primeros, en poner en práctica ya estas técnicas mediante respiraciones y movimientos a partir del Chi, o centro de vida. Y muchos otros más en la antigüedad, no importa de que civilización se hable, han creído, visto y practicado sobre la energía del aura humana.
Por no extendernos demasiado citaremos que John White en su obra "Future Science", relaciona 97 culturas distintas en las que el fenómeno aural recibe tantas otras denominaciones diferentes.
Enseñanzas esotéricas como los antiguos textos védicos del hinduismo, teósofos, rosacruces, los budistas, tibetanos, indios, los budistas zen japoneses, madame Blavatsky y Rudolf Steiner, describen detalladamente el campo energético humano.
En Occidente, Uno de los primeros en definir este cuerpo astral fué Paracelso , en el siglo XVI, comparándolo a una bola de fuego. En el siglo XVIII, el místico Emanuel Swedenborg lo describió como una "esfera espiritual". Poco después, Franz Anton Mesmer realizó estudios más exactos que lo llevaron a proponer su teoría del magnetismo animal, una fuerza electromagnética que puede ser transmitida de un ser a otro y que tiene poderes de curación.
En 1845 , el barón Karl von Reichenbach, un químico alemán, registró las reacciones de diversos sujetos ubicados en habitaciones oscuras: éstos vieron llamaradas de energía que emanaban de las extremidades humanas y animales, así como de las plantas y ciertos cristales. Las llamas chispeaban y despedían luces multicolores: rojo, naranja, verde y violeta.
Poco antes de la I Guerra Mundial, e l Dr. Walter J. Kilner , encargado del área de electroterapia en un hospital londinense, descubrió que el aura humana es visible bajo la luz ultravioleta. La describió como una nube sutil que rodea todo el cuerpo, con capas perfectamente distinguibles entre sí.
Pero vayamos a la actualidad
El descubrimiento de la cámara Kirlian ha revolucionado las investigaciones científicas del mundo. Al final de la década de los 60 los científicos mantenían que el "halo" presentaba el aspecto de un plasma que podría ser considerado como un "Cuarto Estado de la Materia" y que se trataba de una estructura integrada por electrones e iones en estado libre. Esta tesis fue confirmada con la llagada de la cámara Kirlian. Nos es completamente imposible de dar una versión científica de esta técnica pero si damos la definición científica: "la técnica para fotografiar objetos en presencia de un campo de alta frecuencia, alto voltaje y bajo amperaje, cuyas placas muestran emanaciones multicolores brillantes, se dice que son el aura o campo biomagnético". Científicamente ha sido definido como, Cuerpo Bioplasmático, o también como, Cuerpo de Plasma Biológico.
Más allá de todo lo dicho, el fenómeno Kirlian posiblemente no tenga nada de paranormal, ya que como hemos visto se trata de un fenómeno estudiado por la física, y que en su parte experimental, quizá se convierta en una herramienta útil para el diagnóstico precoz de enfermedades. Este es un campo que recien ha abierto sus puertas a la investigación y del que posiblemente tendremos muchas sorpresas.

LA RADIACION AURICA

Puesto que el aura es un plasma eterico, se puede visualizar de muchas maneras, ya sea , como capas de color que bordean el cuerpo, o como bandas circulares alrededor del mismo, como eter flotando sin forma definida, como flamas de colores que se extienden y desvanecen.
Existe una gran diferencia entre las auras de un objeto, de un ser irracional y de un humano, porque el objeto, la cosa, el mineral, el vegetal, no tienen mente propia, sino una mente instintiva que pertenece al espíritu grupal de ellos; por eso su radiación no pasará de ser entre blanquecina y azulada y de muy corta extensión.
La neblina azul que a veces percibimos alrededor de los objetos es su aura astral. El animal en cambio, ya tiene un aura determinada, de múltiples colores, porque posee una mente instintiva particular.
El aura del hombre, que posee espíritu, mente y materia, es perfecta; su aura se diferencia de los Ángeles y grandes seres solamente por la extensión.
Desde la antigüedad se rodea a las imágenes de la Virgen María, con una luminosidad azulada. No sólo los cristianos nimbaron de luz a sus santos y los adornaron con la aureola, sino también todas las demás religiones. La imagen de Buda está siempre rodeada de rayos luminosos; y Kalí la diosa de la humanidad, está ubicada en el centro de un cielo rojo.
La extensión del aura varia según la potencia magnética mental y espiritual entre un diámetro de 7 CMS. Al de 777 Km., y a veces más, y siempre en función de la potencia del ser. De la misma forma ocurre con los colores auricos. En cuanto a la forma, varia desde bordear el cuerpo físico como si creara una funda, hasta llegar tomar la forma de un ovalo perfecto. Un ejemplo curioso, Castaneda dice que los chamanes a algunas personas las ven como un huevo luminoso, lo cual coincidiría con esta última versión de los metafísicos europeos y asiáticos. Lógicamente esta forma viene dada por la extensión y potencia del aura del ser humano a que se refiera.
No es de extrañar pues que cada agrupación, cada ciudad, cada nación y cada continente, tenga su aura característica.