lunes

El amor empieza cuando empiezas amarte


 


        
Sólo cuando estás bien contigo puedes estar bien con los demás.
Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación.
Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar, y aceptarte para aceptar, ya que nadie da lo que no tiene dentro de sí.
Ninguna relación te dará la paz que tú no crees en tu interior.
Ninguna relación te brindará felicidad que tú no construyas.
Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando seas capaz de decirle: No te necesito para ser feliz.
Sólo podrás amar siendo independiente, hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.
Sólo se podrá ser feliz cuando dos personas felices se unen para compartir su felicidad, no para hacerse felices la una a la otra.
Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, necesitas autoestima y la práctica de una libertad responsable.
Pretender que otras personas nos hagan felices y llenen todas nuestras expectativas es una fantasía narcisista que solo trae frustraciones.
Por eso, ámate mucho, madura, y el día que puedas decirle al otro “Sin ti me la paso bien.”, ese día estarás más preparado para vivir en pareja.
   

La taza vacía


Según una vieja leyenda, un famoso guerrero, va de visita a la casa de un maestro Zen. Al llegar se presenta a éste, contándole de todos los títulos y aprendizajes que ha obtenido en años de sacrificados y largos estudios.
Después de tan sesuda presentación, le explica que ha venido a verlo para que le enseñe los secretos del conocimiento Zen.

Por toda respuesta el maestro se limita a invitarlo a sentarse y ofrecerle una taza de té.

Aparentemente distraído, sin dar muestras de mayor preocupación, el maestro vierte té en la taza del guerrero, y continúa vertiendo té aún después de que la taza está llena.

Consternado, el guerrero le advierte al maestro que la taza ya está llena, y que el té se escurre por la mesa.

El maestro le responde con tranquilidad "Exactamente señor. Usted ya viene con la taza llena, ¿cómo podría usted aprender algo?

Ante la expresión incrédula del guerrero el maestro enfatizó: "A menos que su taza esté vacía, no podrá aprender nada"



EL CARPINTERO


Un carpintero ya entrado en años estaba listo para retirarse. Le dijo a su Jefe de sus planes de dejar el negocio de la construcción para llevar una vida mas placentera con su esposa y disfrutar de su familia.
Él iba a extrañar su cheque mensual, pero necesitaba retirarse. Ellos superarían esta etapa de alguna manera.          
El Jefe sentía ver que su buen empleado dejaba la compañía y le pidió que si podría construir una sola casa mas, como
un favor personal. El carpintero accedió, pero se veía fácilmente que no estaba poniendo el corazón en su trabajo.
Utilizaba materiales de inferior calidad y el trabajo era deficiente. Era una desafortunada manera de terminar su carrera.
Cuando el carpintero terminó su trabajo y su Jefe fue a inspeccionar la casa, el Jefe le extendió al carpintero, las llaves de la puerta principal.
"Esta es tu casa," - dijo, "es mi regalo para ti."
Que tragedia! Que pena! Si solamente el carpintero hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, la hubiera
hecho de manera totalmente diferente. Ahora tendría que vivir en la casa que construyó "no muy bien" que digamos!
Así que está en nosotros. Construimos nuestras vidas de manera distraída, reaccionando cuando deberíamos actuar,
dispuestos a poner en ello menos que lo mejor. En puntos importantes, no ponemos lo mejor de nosotros en nuestro
trabajo. Entonces con pena vemos la situación que hemos creado y encontramos que estamos viviendo en la casa que
hemos construido. Si lo hubiéramos sabido antes, la habríamos hecho diferente.
Piensen como si fueran el carpintero. Piensen en su casa.
Cada día clavamos un clavo, levantamos una pared o edificamos un techo. Construyan con sabiduría. Es la única vida que podrán construir. Inclusive si solo la viven por un día más, ese día merece ser vivido con gracia y dignidad.
La placa en la pared dice; "La Vida Es Un Proyecto de Hagalo-Usted-Mismo".
Quien podría decirlo mas claramente? Su vida ahora, es el resultado de sus actitudes y elecciones del pasado.
Su vida mañana será el resultado de sus actitudes y elecciones hechas HOY!
"Los unicos errores que cometemos en la vida son las cosas que no hacemos." 

¿Sabes cuánto vales en realidad?

Una pequeña parábola para darse cuenta que valemos mucho más de lo que pensamos.

Alfredo, con el rostro abatido de pesar se reúne con su amiga Marisa en un bar a tomar un café.
Deprimido descargó en ella sus angustias... Que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación... Todo parecía estar mal en su vida.

Marisa introdujo la mano en su cartera, sacó un billete de 50 dólares y le dijo:
- Alfredo, quieres este billete?
Alfredo, un poco confundido al principio, inmediatamente le dijo:
- Claro Marisa... Son 50 dólares, quién no los querría?
Entonces Marisa tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo un pequeño bollo. Mostrando la estrujada pelotita verde a Alfredo volvió a preguntarle:
- Y ahora igual lo quieres?
- Marisa, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 50 dólares, claro que los tomaré si me lo entregas.
Entonces Marisa desdobló el arrugado billete, lo tiró al piso y lo restregó con su pie en el suelo, levantándolo luego sucio y marcado.
- Lo sigues queriendo?
- Mira Marisa, sigo sin entender que pretendes, pero ese es un billete de 50 dólares y mientras no lo rompas conserva su valor...

- Entonces Alfredo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, SIGUES siendo tan valioso como siempre lo hayas sido... Lo que debes preguntarte es CUANTO VALES en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado.
Alfredo se quedó mirando a Marisa sin decir palabra alguna mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.
Marisa puso el arrugado billete de su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó:
- Toma, guárdalo para que te recuerdes de esto cuando te sientas mal... Pero me debes un billete NUEVO de 50 dólares para poder usar con el próximo amigo que lo necesite!
Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor, de que realmente MERECEMOS MAS y que PODEMOS CONSEGUIRLO si nos lo proponemos? Claro que el mero propósito no alcanza... Se requiere de la ACCIÓN para lograr los beneficios. Yo sé que se puede y que existen innumerables caminos para conseguirlo.

Decidiendo el destino ajeno

                     Malba Tahan cuenta la historia de un hombre que encontró un ángel en el desierto, y le dio agua.
-Soy el ángel de la muerte y he venido a buscarte- dijo el ángel -. Pero como has sido bondadoso, voy a dejarte prestado el Libro del Destino durante cinco minutos. Puedes alterar lo que quieras en él.
El ángel le entregó el libro. Al hojear sus páginas, el hombre fue leyendo la vida de sus vecinos. No le gustó lo que vio: “Estas personas no se merecen cosas tan buenas”, pensó. Pluma en mano, se dedicó a empeorar la vida de cada uno de ellos.
Por último, llegó a la página de su destino. Leyó su trágico final y, cuando se disponía a cambiarlo, el libro desapareció. Los cinco minutos ya habían concluido.
En ese mismo instante, el ángel se llevó el alma de aquel hombre.
Tomado de “El Guerrero de la Luz Online”

El Amigo Secreto


Cuando Andrés Bremer, de ocho años, ingresó en un hospital de Chicago para someterse a un tratamiento contra el cáncer, recibió un alud de tarjetas de sus amigos de la escuela, vecinos y primos, que le deseaban pronta recuperación.
Pero una vez que salió del hospital, nadie volvió a escribirle.
Día tras día, el pequeño revisaba el buzón en busca de cartas que estuvieran dirigidas a él, pero no encontraba nada. Decía su madre.
Era muy duro para ella ver cómo su hijo se sentía cada día más abandonado por sus amigos.
- Muchas cosas en la vida de Andrés escapaban de mi control –las radiaciones, la quimioterapia, su recuperación, cuenta su madre.
- Pero sí estaba en mis manos, el que mi hijo recibiera correspondencia, así que empecé a escribirle y a firmar como si fuera un amigo secreto.
A el niño le encantó recibir esas misteriosas misivas de apoyo. Una tarde se sentó a la mesa del comedor y se puso a dibujar con sus lápices de colores. Solía obsequiar a su madre sus pequeñas obras de arte, pero esa vez hizo una excepción.
- Este dibujo no es para ti-le dijo, a la vez que enrollaba la hoja de papel para luego dejarla sobre la mesa. Es para mi amigo secreto.
Esa noche, cuando Andy ya se había acostado, Linda desenrolló el dibujo. En una esquina de la hoja el artista había dejado un mensaje:
- Posdata: te quiero, mamá.
Así comenzó entre Andy y su “anónimo” amigo un intercambio de correspondencia que duró hasta la muerte del niño, en 1984. Madre e hijo nunca hablaron acerca de su juego.
Tiempo después, en cierta ocasión en que estaba poniendo orden en el armario de Andy, Linda encontró una agenda con los nombres de varios amigos que su hijo había hecho en un campamento de verano para niños con cáncer. Decidió entonces enviarle un mensaje a cada uno de ellos. Las respuestas no se hicieron esperar. “Gracias”, respondió un pequeño. “No creí que alguien supiera que existo”.
Desde ese momento la señora Bremer siguió escribiendo a niños con cáncer y otras enfermedades. Su asociación de voluntarios, Love Letters, Inc. Enviaba hasta 7000 tarjetas y paquetes cada mes, con un modesto presupuesto que dependían de donativos.
Luego de su muerte, Linda Bremer se convirtió en inspiración de muchas personas que hoy día se encargan de enviar tarjetas, postales, cartas y paquetes a niños con enfermedades severas que muchas veces se sienten olvidados.
Es sólo tener una persona para mover una montaña y luego otros le seguirán. Linda Bremer.

El propósito de un perro

Siendo yo médico veterinario, fui llamado para examinar a un Sabueso Irlandés de 10 años de edad llamado Belker.
Examiné a Belker y descubrí que se estaba muriendo. Dije a su familia que no podía hacer más nada por su mascota.-
Shane un  niño y dueño del animal  pareció aceptar la transición sin ninguna dificultad o confusión. Nos sentamos todos por un momento preguntándonos el porqué del lamentable hecho de que la vida de las mascotas sea más corta que la de los humanos.
Shane, que había estado escuchando atentamente, dijo: “Yo sé porqué”. Sorprendidos, todos volteamos a mirarlo.
Lo que dijo a continuación fue lo más maravilloso que había escuchado en mi vida, no me esperaba una explicación más reconfortante que ésta.
En ese momento, cambió mi forma de ver la vida.
Dijo: ”La gente viene al mundo para aprender cómo vivir una buena vida, cómo amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas, ¿verdad?”
El niño de 6 años continuó:
“Bueno, como los perros ya saben como hacer todo eso, no tienen que quedarse tanto tiempo como nosotros”.
Por eso:
  • Viví sencillamente.
  • Amá generosamente.
  • Queré profundamente.
  • Hablá amablemente.
Recuerda, si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como:
  • Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corré a saludarlos.
  • Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear.
  • Dejá que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea un éxtasis.
  • Dormí la siesta.
  • Estiráte antes de levantarte.
  • Corré, saltá y jugá todos los días.
  • Mejorá tu atención y deja que la gente te toque y acaricie.
  • Evitá morder, un simple gruñido sería suficiente.
  • En días de sol, acostáte de espaldas en el pasto.
  • Cuando haga mucho calor, tomá mucha agua y recostáte a la sombra de un árbol. Cuando estés feliz, bailá y mové todo tu cuerpo.
  • Deleitáte en la alegría simple de una larga caminata.
  • Nunca pretendas ser algo que no eres.
  • Si lo que querés está enterrado, escarbá hasta que lo encuentres.
  • Cuando alguien tenga un mal día, quedáte en silencio, sentáte cerca y suavemente hacéles sentir que estas ahí…
Disfrutá cada momento de  cada día y como decía mi abuela:
"El perro tiene mas amigos que la gente porque mueve mas la cola que la lengua…"